Hace un poco más de 20 años, una muy estimada (académica) amiga me invitó a comer a su casa, so pretexto de realizar un trabajo en equipo. Éramos 4 personas en total.
La idea era que al final de la comida, inmediatamente después haríamos el trabajo de alguna materia de la prepa, quien sabe cual y quien sabe de qué, de eso no tengo el menor recuerdo.
La comida, era árabe, algo que hace unas semanas, recordando la anécdota, me dijo el nombre, pero el árabe no es lo mío.
Lo que más recuerdo no es el trabajo, ni la materia ni mucho menos el tiempo que duramos haciendo el trabajo. Lo que tengo grabado en la mente es un sabor que "no entendía" y recuerdo que en la mesa había mostaza y tras amenidades como para aderezar el platillo.
Eran unos rollos empanizados, que imagino, por dentro tenían carne o algo así. Además recuerdo haber usado todos los aderezos posibles para ver si podía contrarrestar ese sabor que no era mi costumbre. Y los que me conocen bien saben que lo que de plano no me resulta de mi agrado es el apío (ya estoy trabajando en eso, se los juro) y se puede decir que como prácticamente de todo, pero eso sí me supo algo "raro".
Ella, ya casada, a recordado la fecha conmigo y se sigue quejando porque dice que el sabor de esa comida que se sigue preparando en su casa no es tan "raro" como yo lo recuerdo.
Está casada, tiene dos hijos que coinciden con las edades de mis hijos. Hoy sus hijos están de visita en mi casa. Hoy preparamos carne de res con verduras y salsa inglesa, soya y alguna que otra cosa que le da un sabor diferente pero agradable.
Durante el tiempo que estaban comiendo, observaba la cara del niño, el más chico y caí en cuenta que las caras que él hacía, eran casi con toda seguridad las caras que yo hacía cuando probaba la comida que me sirvió la abuela de ese niño.
Caí en cuenta que mi cara de risa fue sin duda, la misma cara de risa de los papás de mi amiga, que sabían que un grupo de adolescentes colimotes no estaban acostumbrados a comidas de ese tipo.
Caí en cuenta del tiempo que ha pasado...
Un espacio para notas mentales. Este blog es una especie de catálogo de pensamientos que se van formando conforme pasan las horas, los días, los meses. Gracias por leer...
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miércoles, julio 17, 2013
sábado, febrero 16, 2008
Alitas de pollo...
Mesero: Buentas tardes, ¿que van a querer los señores de tomar?
Comensal 1: De entrada ¿qué tiene?
Mesero: ¿Qué le parecen unas alitas de pollo?
Comensal 2: Está bien, gracias.
Llegan las alitas, 10 piezas para ser precisos. Hay 5 comensales en la mesa para ser aún más precisos.
¿Por qué siempre quedan alitas en el plato, sin que alguien las toque?
Hay dos piezas que nadie toca, seguramente por pena y más cuando sólo uno de los comensales es el que va a pagar, los otros 4 son invitados.
¿Tu cuántas te comerías?
Adiós.
Comensal 1: De entrada ¿qué tiene?
Mesero: ¿Qué le parecen unas alitas de pollo?
Comensal 2: Está bien, gracias.
Llegan las alitas, 10 piezas para ser precisos. Hay 5 comensales en la mesa para ser aún más precisos.
¿Por qué siempre quedan alitas en el plato, sin que alguien las toque?
Hay dos piezas que nadie toca, seguramente por pena y más cuando sólo uno de los comensales es el que va a pagar, los otros 4 son invitados.
¿Tu cuántas te comerías?
Adiós.
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